Selfitis

Selfitis

El uso desmedido de las redes sociales refleja, en sus jóvenes usuarios, signos narcisistas, reportó un análisis de The Best Computer Science Schools, un fenómeno que han identificado como el “síndrome selfie”.

Las investigaciones sobre la Selfitis

En 2013, Nadav Hochman, Lev Manovich y Jay Chow analizaron dos millones de fotos provenientes de la red social Instagram, que fueron recolectadas en cinco ciudades diferentes del mundo. El análisis de estas fotos arrojó información relevante, como por ejemplo que las personas de sexo femenino dentro del rango de 23 a 25 años de edad son las que más selfies se toman. Otro dato curioso es que las mujeres de la ciudad brasileña de Sao Paulo son quienes más sonríen y giran su cabeza en promedio 16,9 grados en el momento de tomar un autorretrato, cuando la media de todos los países no supera los 12 grados. Como podemos ver, fue un estudio de una exhaustividad casi al punto el absurdo.

Pero esto no quiere decir que los hombres estén exentos de sufrir de este trastorno, ya que existe un buen porcentaje de hombres que toman compulsivamente este tipo de autorretratos.

Una investigación realizada por psicólogos arrojó otros datos reveladores acerca de la Selfitis. Por ejemplo, se supo que, cuantos más selfies se toma y difunde por las redes sociales una persona, más dañada tiende a verse su relación con los amigos de las redes sociales. Por tanto, podemos concluir que las personas que crean que tomándose decenas y decenas de selfies y subiéndolas a las redes sociales van a lograr tener más popularidad y amistades, están equivocadas.

¿Cómo identificar a una persona con Selfitis?

Para diagnosticar a una persona con Selfitis no únicamente se toma en cuenta que una persona se tome una selfie. El hecho de sacarse de vez en cuando un autorretrato no es ningún tipo de señal de que se padece una patología. Para que podamos hablar de Selfitis, la cantidad de selfies deben ser significativas durante el día, pero también se tiene en cuenta la compulsión por compartir dichas fotos en sus redes sociales.

Una persona con Selfitis puede llegar a tomar más de tres autorretratos por día y compartir la misma foto más de dos veces en diferentes redes sociales como Instagram, Twitter y Facebook. También es identificativo del trastorno el hecho de que llegue a copiar poses de personas que obtuvieron mucha repercusión social en sus fotos, y puede llegar a presentar ansiedad y depresión si su selfie no obtuvo los like esperados.

http://www.newsgram.com/selfitis-an-obsessive-compulsive-disorder-of-taking-too-many-selfies/

Las fases de la Selfitis

De acuerdo con la APA, existen 3 etapas o fases de la Selfitis que son las siguientes:

  • Selfitis borderline: la persona solamente se llega a tomar una cantidad mínima de tres selfies al día, pero sin compartirlas en redes sociales.
  • Selfitis aguda: el sujeto se toma autorretratos por lo menos tres veces al día, y luego compartir cada una de ellas en las redes sociales.
  • Selfitis crónica: ocurre cuando la persona siente un impulso incontrolable de sacarse selfies durante todo el día, así como de compartir dichas fotos en las redes sociales más de seis veces al día.

Tratamiento para la obsesión con los selfies

En la reunión anual de la APA se concluyó que el mejor tratamiento posible para la Selfitis pasa por la Terapia Cognitivo Conductual (TCC).

Un problema que debe hacernos reflexionar

El problema de fondo que observamos con la obsesión por los selfies no es exactamente la fiebre de los smartphones, sino la cultura de la imagen. ¿Qué nos revela el que un adolescente pase horas sacándose fotos para luego mostrarlas en las redes sociales? En muchos casos, puede indicar una pobre autoestima y la necesidad de sentirse aceptado por los demás.

En este sentido, la Selfitis es la punta del iceberg de un problema que no es estrictamente psicopatológico sino que está relacionado con los valores que imperan en nuestra sociedad, una sociedad en la que la estética y las relaciones personales adquieren un rol central en la autoimagen del adolescente. Sacarse selfies no significa necesariamente que haya un problema psicológico detrás, pero en algunos casos puede ser un síntoma inequívoco de que algo no va del todo bien.

FUENTE  https://psicologiaymente.net/